domingo, 12 de enero de 2014

Del Sacrificio , el bienestar y los grupos humanos

Del  sacrificio, el bienestar y los grupos humanos
La Sociedad actual  de los países de Europa occidental presenta una demanda de bienestar muy alta. Quiere decir esto algo tan sencillo como que las personas quieren vivir bien, o dicho de otra forma sacrificarse poco, o,  podría interpretarse incluso como que las personas quieren esforzarse poco.
Desde esta realidad , configurada en su forma actual desde el final de la segunda guerra mundial, en que la premisa del bienestar es un principio fundacional del estado,  y es un objetivo indiscutible, promovido por la izquierda , la derecha y el centro, por todos y en todo momento, las sociedades han ido evolucionando , creando un estado protector, con servicios educativos, sanitarios y sociales, amplios y ampliamente extendidos. Los ciudadanos han disfrutado de esos servicios y su vida , en general , ha sido mejor, con más educación , mejor atención sanitaria,  y coberturas para afrontar situaciones específicas de necesidad, alcanzando además  a la gran mayoría social.
También las familias han tenido menos hijos, para favorecer  su bienestar, y el de sus progenitores.
Pese a las mejoras , el bienestar deseado queda lejos del bienestar alcanzado,  y la demanda  de mejoras siempre es  y ha sido el motor del desarrollo.
Esta situación que como ya se dice  se configura después de la segunda guerra mundial, se ha mantenido hasta hoy  enfrentándose a diferentes  vicisitudes  , las más importantes la crisis del petróleo y los desafíos terroristas, consiguiendo  no obstante mantenerse en lo fundamental.
Para mantener el modelo se ha precisado de inmigrantes, por la baja natalidad, y a veces por  la sobrecualificación  y sobre expectativa laboral de la población autóctona, inmigrantes que han cotizado y pagado impuestos a la vez que han cubierto los puestos de trabajo de menos cualificación y de mayor sacrifico.
El nivel de bienestar se ha visto también favorecido por la importación de productos, principalmente asiáticos, elaborados con mano de obra muy barata  que ha permitido el acceso a todo tipo de bienes a precios muy asequibles.
Por otro lado la energía y las materias primas han mantenido unos precios asumibles una vez digerida la gran crisis del petróleo de los años 70.
Pero ¿ Es posible mantener el principio del crecimiento constante de bienestar social ? en el momento actual con la crisis financiera que nos ha llevado a las políticas de austeridad y por tanto a los recortes del gasto del Estado social, la respuesta oficial es que no se puede mantener todo y que hay que empezar a ajustar a la baja las expectativas.
¿ Quiere decir esto que la sociedad occidental desarrollada ha entrado en decadencia y nada se puede hacer ? pues en mi opinión la respuesta es afirmativa ,al menos en gran parte.
Hay que tener en cuenta que al referirnos a Europa occidental nos referimos a un conjunto de países y regiones diverso, donde la tendencia llega con diversos grados de intensidad, así las zonas con una insdustrialización innovadora, a donde la competencia asiática le cuesta llegar gozará de un periodo más largo de predominio, sin embargo el sur de Europa, claramente subsidiario del norte, está expuesto de manera más directa .
Pero el modelo de continuas mejoras sociales, y de ir ganando cada vez más derechos , ha quebrado, no da más, y lo que se puede hacer , es lo que hacen los esforzados gobernantes,  que es  ir tratando de ajustarlo, para que la decadencia sea lo menos traumática posible.
Pero la fundamentación de este cambio es la irrupción de nuevas naciones, grandes y muy pobladas ( China y la India ) , o más pequeñas y tecnificadas ( Corea del Sur , Taiwan.. ) que llaman a la puerta del desarrollo, donde sus ciudadanos fabrican más barato, hay más población  y se sacrifican más, con el objetivo de poder vivir mejor, o dicho de otra forma sacrificarse menos  en el futuro , o quizá de no precisar  de grandes  esfuerzos en su vida.
Estos países necesitan energía y materias primas que compran a los países productores como lo es Rusia , o lo son , algunos de América Latina, subiendo su precio .Los ciudadanos de estos países productores, igual que los anteriores, pretenden vivir mejor, o dicho de otra forma sacrificarse menos , y tener la posibilidad de esforzarse menos en el futuro.  Así otros países compiten por el bienestar.
Y ahí está la paradoja y la explicación, otros grupos humanos quieren alcanzar , al menos parte, de lo que nosotros alcanzamos, y parece que su desarrollo lleva implícito la imposibilidad de continuar avanzando en nuestro bienestar, porque no hay que negar que el desarrollo social del occidente industrial se ha basado en estructuras mundiales que nos beneficiaban y que están cambiando .
No podemos seguir importando bienes a precios bajos, porque eso genera un desempleo aquí  insoportable, no nos queda otra opción que "competir" con el precio de esos bienes y por tanto bajar los salarios, para poder tener empleo. Además la idea de producir bienes de mayor calidad se empieza a quedar anticuada, ya que  los asiáticos ,poco a poco obtienen el mismo nivel de calidad, incluso mejor en algunas ocasiones.
Las materias primas y la energía, por su lado, son cada vez más caras, y la capacidad de influir en su precio es menor, por lo que tendremos que acostumbrarnos a pagar más o a movernos menos, o a desarrollar fuentes alternativas de energía que a corto plazo y medio plazo , serán más caras , lo cual traerá dificultades añadidas. 
Por otro lado la inmigración ya se ha parado y muchos inmigrantes empiezan a regresar a sus países,  porque aquí no hay trabajo o el que hay está mal pagado. Pronto , y ya está ocurriendo,  los occidentales tendemos que asumir masivamente puestos de trabajo que antes, estaban casi  siempre reservados a los inmigrantes.
En definitiva el momento histórico se puede resumir en que tras cientos de años de predominio del occidente industrial, sus sociedades no encuentran la manera de alcanzar el paradigma de la mejora constante del  bienestar social, mientras que otras áreas culturales aumentan sus niveles de vida desde puntos de partida mucho más bajos.

Pablo Castro Abad- Cascais 3 de Enero de 2013-

domingo, 30 de octubre de 2011

Comentario a Cenando con un Nobel del Blog de Jose Carlos Díez

Jose Carlos Díez , escribe en su Blog el artículo Cenando con un Nobel , mi comentario rápido es el siguiente:

Si el paro friccional en España es de 2 millones de trabajadores, más de 8 puntos de nuestro desempleo está en esta categoría, nos quedamos con "solo" 13,5 puntos de desempleo real, pero porque el 21% de la economía está sumergida, que significan al menos 3 millones de puestos de trabajo más, la conclusión es que en España no hay desempleo real, incluso aún hay margen para la inmigración en sectores como el de las empleadas de hogar.

Estoy de acuerdo con el autor en que la fricción es de 2 millones y de cerca del 10%, pero ese aspecto es el que hay que solucionar con urgencia, porque de esos 2 millones o quizá más, una gran mayoría esta en la subcategoria del desempleo friccional que es debida a las discrepancias entre las características de los puestos de trabajo y de los trabajadores. Tenemos puestos de trabajo de baja o media cualificación y trabajadores de cualificación universitaria.

Si incidimos en ajustar el mercado podremos disminuir el desempleo sin necesidad de crecer , si además destapamos parte de la economía sumergida, como por ejemplo puede suceder con las medidas en relación a la seguridad social de las empleadas de hogar, es posible que nuestra tasa de desempleo decrezca sin necesidad de endeudarse. En la misma linea, la de hacer crecer el empleo sin necesidad de que crezca la economía, esta la posibilidad de redistribuir la masa salarial entre los que trabajan en buenas condiciones y los que no lo hacen, por ejemplo bajando el sueldo a algunos funcionarios de la franja alta, y con el margen presupuestario generado contratar desempleados en puestos de cualificación media, o media baja, quitando salario a los " jefes" y contratando" indios".

Todas esas medidas harían sin duda bajar la tasa de desempleo facilmente  del ridículo 21,5% actual , al factible 15% en el que por ejemplo anda la muy deprimida economía portuguesa.Esto se puede hacer en 18 meses, los expertos en el mercado laboral lo saben, los políticos lo saben , sin embargo parece querer ignorarse por los líderes de opinión de la izquierda.

Llegados al 15% de desempleo en el Verano de 2013 el ajuste presupuestario parecerá un problema menor, aunque continúe siendo la misma cosa, es sabido que cuando cambia la perspectiva todo parece mutar. Ajustados en presupuesto y con el desempleo a la baja, los premios Nobel y los economistas globales nos darán " la palmadita en la espalda"  que tanto necesitamos en la economía española , entonces, otoño de 2013, la financiación se tornará robusta y la economía crecerá a tasas superiores al 2%.